Consuelo Montiel: Herencia Ancestral en Punto Moderno
Para Cruz Consuelo Montiel, el tejido no fue un descubrimiento, sino un destino. Hija de la reconocida maestra María Cruz Báez —una de las pocas guardianas que conserva los oficios ancestrales en su forma más pura— y oriunda de Puntilla Pichicolo Sur, Consuelo creció envuelta en lanas.
Desde que llegó a Hornopirén a los 6 años, su paisaje doméstico siempre fue el mismo: su madre, tías y hermanas tejiendo, un círculo de mujeres creando abrigo y belleza. Sin embargo, Consuelo tardó en tomar las agujas profesionalmente. Fue hace solo dos años cuando decidió que esa herencia también sería su sustento y su voz.
Su camino mezcla la tradición oral con la era digital. Si bien la «chispa» inicial se la dio una hermana al enseñarle los puntos básicos, el resto ha sido un viaje autodidacta perfeccionado a través de videos y tutoriales. Así nació «Consuelo Tejidos a Crochet».
A diferencia de la textilería tradicional de su madre, Consuelo eligió la ternura. Se especializó en la técnica Amigurumi, creando compañeros de apego, personajes de fantasía y recuerdos con identidad local. Su motivación es simple pero poderosa: la capacidad infinita de crear desde cero y el amor profundo al tejido, transformando un simple ovillo en un personaje con alma que hoy le permite sostener su hogar.





