Crochet Nordic: El Tejido que Llenó un Vacío y Creó una Red
María Jesús Lara, el alma detrás de «Crochet Nordic», es originaria de Venezuela y llegó a Hornopirén con su pareja justo antes de la pandemia . Su arte no nació de un plan de negocios, sino de la necesidad de sanar un «gran vacío» que sentía .
En esa búsqueda de ayuda, y tratando de encontrar una nueva motivación, recordó algo que siempre quiso hacer: «Siempre he querido aprender a tejer crochet» .
Con el mundo encerrado, María Jesús se convirtió en una verdadera «autodidacta» . Pasaba las noches viendo videos en YouTube . Aprendió a base de prueba y error, «desarmando y estropeando cosas», hasta que sus manos dominaron la técnica . El tejido se convirtió en su terapia, en su «estado de paz y de calma» .
Cuando se convirtió en madre, su hijo pasó a ser su «motor para seguir viviendo», y el crochet se transformó en la herramienta que la complementa y la alivia del «estrés de maternar» .
Hoy, su motivación va un paso más allá. Habiendo vivido la maternidad lejos de su cultura y su red de apoyo, ahora busca perfeccionar su arte para crear una «red de apoyo» para otras mujeres de Hornopirén . Quiere generar un espacio para escuchar «sin juzgarla», uniendo la sanación del tejido con la fuerza de la comunidad





